La iglesia de Mallorca ha anunciado que alquilará la Catedral para la apertura de una franquicia de la Hofbrauhaus, famosa cervecería de Munich. La oferta de la empresa alemana no superará en beneficios lo que el cabildo de la Catedral recauda hoy día por las visitas turísticas, pero “no todo es el dinero”, ha afirmado un portavoz. “Estamos viejos para esto y ganaremos en calidad de vida”, añade.

Poco se sabe de la reforma que podrá sufrir el edificio gótico, pero la empresa alemana ha declarado que no piensa tocar la capilla de Barceló: “en ese espacio queremos poner una barra para pescaíto frito y sushi”.

 

¿Mola?