La tienda de Ikea de Palma continúa con sus obras. El establecimiento sueco de muebles y salchichas inició en 2015 una ampliación pero ha resultado insuficiente. La empresa ha anunciado que las obras continúan y no pararán al menos hasta 2089, pues ha descubierto que estar de obras es un gran reclamo comercial.

Por lo visto los clientes de IKEA lo agradecen, pues al martirio de pasearse por sus instalaciones ahora pueden añadir el terror a equivocarse de entrada en el aparcamiento, caerse en una zanja o darse un baño de polvo.

Se trata de que la experiencia de pasar por IKEA sea inolvidable.

En estas próximas décadas de excavaciones, ampliaciones, reducciones, combinaciones de naves y remodelaciones, IKEA Palma no sólo confía en estresar a la clientela sino también dar con algún hallazgo arqueológico: una moneda romana, un ánfora…

¿Mola?