El pueblo de Villafranca, en Mallorca, de larga tradición hortícola, ha lanzado, con denominación de origen, un producto que revolucionará el mercado de la fruta.

Típico puesto de fruta de Villafranca.

Un tratamiento revolucionario ha hecho posible deshidratar las sandías, por lo que el comprador puede llevarse a casa, en el bolsillo, media docena de sandías de cinco kilos. Al llegar a casa se deben meter en un cubo lleno de agua durante dos horas. La sandía, comprada al tamaño de un grano de uva, multiplica su volumen un 1000% al cabo de este tiempo en remojo.

Desde la creación del “persimón” (el caqui duro) no se había producido un avance de tamaña envergadura.

 

¿Mola?